Me gusta el viento.
Me gusta cómo me alborota el pelo. Cómo me acaricia la cara y me hace bailar a su son. Cómo me enseña el fluir de las cosas; su selección natural.
"Comprende que todos somos diferentes" - me dijeron- " que somos las partes diferentes de un todo, de un conjunto único".
Y como el viento, las palabras se fueron a otro lugar. Donde alguien comprendiera su valor; el precio del tiempo. Aparentando ser hojas de otoño que cubren el suelo del parque. Viendo el mar desde lo alto de la montaña, sonriendo y mirando siempre al frente.